Tenemos una estructura predefinida de las sesiones, que se ha ido formando a medida que han surgido nuevas ideas y aportes de los diversos integrantes. Cabe señalar que no es una estructura rígida sino dinámica, pues es común que muchas veces las sesiones se les destine más tiempo a un área que a otra porque la misma dinámica grupal lo general. Vale decir, tenemos una estructura pero siempre se ac
omoda a las personas y no al revés. A principios de cada semestre, la coordinación de GAM elabora una propuesta participativa de planificación semestral, la que es sujeta de modificación y aportes por parte de todo el grupo. Al término del semestre, se genera una evaluación del semestre y se intenta mejorar lo negativo y reforzar lo bueno, lo que se materializará en la propuesta para el semestre siguiente. Una vez aprobada la propuesta por el grupo, una parte de la coordinación (son dos coordinadores), se definen los encargados de cada sesión según la disponibilidad de cada uno. Estos encargados se llaman Facilitadores, ya que se encargan de “facilitar” el proceso grupal. Luego, semana a semana, la coordinación les envía la pauta de la sesión (la que consiste en la dinámica grupal y un texto sobre tartamudez que tendrá que disertar)
Los facilitadores van rotando sesión a sesión y la misma figura exige poner en juego muchas habilidades que habitualmente uno busca rehuir. En este grupo, el objetivo para cada integrante es aumentar su capacidad comunicativa expandiéndola más allá de la tartamudez. Cada ejercicio y/o dinámica grupal busca desarrollar habilidades comunicativas.