26/03/2026
Todo comenzó con una idea. Colectiva, ambiciosa y necesaria. Construir un edificio sustentable allí donde las niñas y los niños crecen: la escuela. Hace 10 años inauguramos la primera escuela sustentable del hemisferio. Gracias al esfuerzo de la sociedad organizada, empresas comprometidas con el cambio e instituciones públicas que apostaron, una vez más, por la innovación.
Jaureguiberry, un pequeño balneario de la costa uruguaya, se vio sacudido en aquellos días por cientos de colaboradores de distintos puntos del país y el mundo, que trabajaron codo a codo con vecinas y vecinos de la comunidad, compartiendo una experiencia que resultó mucho más fuerte que la suma de las experiencias personales. En aquel verano levantamos la nueva escuela y demostramos que en colectivo, soñar y construir pueden ser sinónimos.
Pasaron 10 años y cientos de niñas y niños por las aulas de la primera escuela sustentable a la que siguieron otras cuatro en el continente. Vamos por más. Tagma no se detiene, las ideas tampoco. En este mundo tan confuso, la certeza de encontrarse y construir en colectivo nos alumbra más fuerte que nunca.
Gracias infinitas a todas las personas y organizaciones que pusieron lo suyo para hacer de esa idea, una realidad transformadora.