05/08/2026
6 DE AGOSTO: 201 AÑOS DE VIDA ¿“INDEPENDIENTE”?
EXTRACTOS DEL PROGRAMA DEL PARTIDO OBRERO REVOLUCIONARIO SOBRE LA REALIDAD NACIONAL
El capitalismo ha unido a todos los países del mundo bajo el signo de la explotación y opresión inmisericordes imperialistas de la mayor parte del globo terrestre. El desarrollo descomunal de las fuerzas productivas se traduce en la madurez de las condiciones objetivas de la revolución socialista internacional, madurez extrema que motiva la descomposición del orden social burgués, como demuestra la crisis económica estructural que soportamos. Si no triunfa la revolución proletaria mundial, la humanidad será empujada a la barbarie, cuyos signos aterradores ya se perfilan en el horizonte.
Bolivia es un país capitalista atrasado integrante de la economía mundial y de desarrollo combinado que resume los estadios principales por los que ha pasado la humanidad en su historia (la última palabra de la técnica capitalista y las manifestaciones económico-sociales precapitalistas). Como indicó Trotsky, sus características nacionales no son más que un reflejo de las leyes del capitalismo en su particular estructura.
Bolivia, no sólo vive las peripecias del mercado mundial, sino que está sometida a las leyes del capitalismo, una de ellas se refiere al carácter mundial que adquieren los procesos y fenómenos en nuestra época.
Bolivia ya vive el capitalismo, como un sistema rezagado, de poco desarrollo, consecuencia de su atraso, de su miseria. No existen posibilidades ni tiempo para que conozca un desarrollo capitalista integral y libre.
Ahora, mucho menos que antes, no se puede esperar que el progreso e industrialización integrales puedan darse dentro de un marco capitalista, ahora es demasiado tarde para que esta vana esperanza pueda traducirse en realidad. El mundo capitalista se hunde, el imperialismo muy dificultosamente sobrevive, en medio de convulsiones económicas y bélicas, idea métodos refinados para acentuar su saqueo de las zonas que están bajo su influencia y hace concesiones "democráticas" a sus virtuales esclavos. Los países sometidos a la férula del capital financiero y que abrieron sus entrañas para contribuir al imponente poderío de las metrópolis imperialistas, ahora tienen que seguir sudando sangre para ayudarles a poner a salvo su maltrecha economía, para solventar sus astronómicos presupuestos belicistas, etc. El imperialismo ha alentado una parcial industrialización de algunos países atrasados porque así convenía a sus intereses. La metrópoli tiene actualmente como preocupación central salvarse a sí misma de la bancarrota y en estas circunstancias no tiene el menor reparo en asestar rudos golpes a las endebles economías de los países dependientes
El régimen capitalista no es el camino de engrandecimiento de Bolivia, no es el marco dentro del cual conocerá plenamente la civilización porque no le permite asimilar a plenitud los grandes avances de la propia sociedad capitalista, sólo puede asegurarle miseria y explotación por el imperialismo norteamericano. No hay para nosotros la posibilidad de desarrollo dentro del capitalismo, vale decir, no se podrá, bajo la dominación imperialista, cumplir plenamente las tareas democráticas que nuestro desarrollo histórico ha dejado pendientes, ésta es la raíz de la inoperancia y caducidad del nacionalismo pequeño-burgués [del reformismo proburgués masita, del indigenismo posmodernista, menos aun de neoliberalismo servil. NE]. No llegaremos a ser gran potencia económica, militar, política o diplomática como país capitalista, dentro de nuestro sometimiento a Estados Unidos de Norte América, sólo podemos seguir siendo el lacayo que patalea impotente para pedir un mejor trato y protección del amo.
El desarrollo integral y armónico de Bolivia, su ingreso pleno a la civilización, que es una necesidad histórica, se logrará únicamente cuando se derribe la muralla imperialista que impide el cumplimiento de ese objetivo; cuando se superen las relaciones de producción burguesas-imperialistas y precapitalistas, todavía imperantes en parte de nuestro territorio, es decir, cuando se consume la revolución acaudillada por el proletariado, cuando se instaure el gobierno de los obreros y campesinos y se abra, así, la perspectiva de la sociedad socialista. Entonces se podrá decir que se ha dado un firme paso hacia la constitución de los Estados Unidos Socialistas de América Latina que permitirán la integración continental, la solución de innumerables problemas que ahora parecen insolubles, etc.
La opresión imperialista es nacional en la medida en que alcanza a toda la nación y no únicamente al proletariado, suficiente recordar que se ha convertido en el mayor de los obstáculos para la revolución económica y tecnológica de los sectores rezagados de nuestra economía, que tiene sometido al gobierno boliviano a su voluntad, que dicta el curso que debe seguir la política, la economía y la diplomacia. El Fondo Monetario Internacional, el Banco Internacional de Desarrollo, el Banco Mundial, la CIA, la OEA y el Pentágono son los verdaderos amos de Bolivia