10/06/2026
SE DEMUESTRA UNA VEZ MÁS QUE LA DEMOCRACIA BURGUESA ES LA DICTADURA DE LAS MINORÍAS CONTRA LAS MAYORÍAS
SÓLO LA UNIDAD DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO Y LAS CIUDADES UNIDOS BAJO UN COMANDO POLÍTICO REVOLUCIONARIO LOGRARÁ DERROTAR LA ARREMETIDA FASCISTA DE LA CLASE DOMINANTE Y SU GOBIERNO SERVIL
La detención de dirigentes, el pisoteo del fuero sindical, la organización se grupos de choque y la aprobación de normativas para visibilizar y facilitar la aplicación del Estado de Excepción son muestra de las tendencias fascistoides a las que recurre la clase dominante y su gobierno servil para enfrentar la rebelión popular en el país.
Estás medidas vienen acompañadas de una campaña millonaria a través de la prensa burguesa y las redes sociales que tiene el objetivo de volcar a la opinión pública contra las movilizaciones de los explotados y contra sus organizaciones, de esta manera se busca justificar la represión y ahogar en sangre a la rebelión de obreros, campesinos y clase medias empobrecidas.
Todo esto demuestra que la tan pregonada democracia no es más que la dictadura de la burguesía y el imperialismo. El gobierno aplica una serie de medidas contra el pueblo, por mandato del imperialismo, para descargar todo el peso de la crisis en las espaldas de los explotados, para ello maneja todo el aparato estatal, sus ministerios, el parlamento, la justicia, y para darle legitimidad a todo este proceso, utiliza los resultados de las elecciones para decir que tiene la venia del voto popular, cuando en realidad todo esto ocurre de espaldas a las masas, sin consultar su opinión, sin tomar en cuenta sus intereses y contra su voluntad; y cuando esas masas reaccionan y recurren a la movilización como única medida para frenar el ataque a sus condiciones de vida, lo que encuentran es la represión, la cárcel y el as*****to. Esa es la imagen de la democracia burguesa de cuerpo entero, una dictadura de las minorías contra las mayorías.
Las masas deben madurar y comprenden con la guía de su partido (POR) lo que enseña su amarga experiencia, que la democracia burguesa no sirve a sus objetivos, que es una forma de gobierno diseñada para resguardar y garantizar los intereses de los empresarios y las grandes transnacionales que saquean nuestro país.
En este proceso deben superar a la burocracia sindical y a los reformista y centristas que constantemente quieren aprovecharse de las luchas y llevarlas nuevamente al campo electoral, como hicieron en el pasado sembrando en la cabeza de los explotados la idea de que la lucha fundamental era entre democracia y dictadura, empujando a las masas a que abandonen la lucha por el socialismo, es decir la lucha de obreros y campesinos por imponer su propio gobierno.
Los reformistas buscan montarse en el aparato burgués, conformando bolsones electorales sin programa, con el único objetivo de ganar elecciones (UDP, MAS o el PT) o conseguir diputados, senadores o ministros que llegados al poder se convierten en sirvientes de la burguesía y por lo tanto en enemigos de los trabajadores, en último término la burocracia sindical reformista busca ponerle remiendos a un sistema que oprime a las grandes mayorías y que se basa en la explotación del trabajo asalariado.
El sistema capitalista ha demostrado que no puede ser reformado, cualquier avance o conquista en su seno termina siendo atacado y retrocede con las contrarreformas en la época de su decadencia. Por eso este sistema debe ser enterrado, no reformado; los explotados deben retomar el punto al que llegaron en los años 70, cuando se plantearon su propio gobierno con la creación de la Asamblea Popular (El primer Soviet de América Latina), un órgano de poder que le disputaba al Estado de la clase dominante el control del poder y apuntaba a crear un nuevo Estado controlado por las masas oponiendo a la democracia burguesa la democracia directa que ejercían los obreros, campesinos y clases medias empobrecidas para imponer su voluntad contra la minoría explotadora. Sólo retomando este camino se podrá acabar con la dictadura de la burguesía y la amenaza del fascismo en nuestro país.