21/05/2026
Es preocupante que el gobierno de Rodrigo Paz pretenda encarcelar a dirigentes sociales mediante órdenes de aprehensión por las protestas recientes. Un dirigente se debe a sus bases y muchas veces solo cumple el mandato de la población movilizada.
Si hoy se criminaliza a dirigentes por encabezar protestas, mañana cualquier sindicato, comunidad u organización social podría terminar perseguida por ejercer su derecho a manifestarse. Toda movilización social genera algún tipo de afectación, pero eso no puede convertirse en motivo para llevar directamente a la cárcel a los representantes sociales.
Por eso, este tema no solo afecta a quienes protestaron por la gasolina basura y otros desaciertos de gestion de Rodrigo, sino a toda la sociedad boliviana. Ciudadanos, sindicatos, comerciantes y organizaciones sociales deben manifestarse en defensa del derecho a la protesta y de las libertades democrática