16/05/2026
¡Que renucie Rodrigo Paz! y que la unidad sea el terreno para la construcción de un país que garantice la dignidad de todos y todas.
La revuelta popular contra el gobierno de Rodrigo Paz crece. Mientras, mandan fuerzas armadas a desbloquear, apresan ilegítimamente al pueblo movilizado y ejercen una campaña mediática monstruosa para estigmatizar a quienes se expresan en contra de un gobierno,que día a día demuestra que solo está ahí para obedecer a las oligarquías bolivianas. Los bloqueos persisten y aún con más fuerza en respuesta a la arremetida represiva del gobierno.
Anoche, mientras muchos descansaban, de manera inédita e ilegítima, el órgano judicial boliviano determinó que se levanten los bloqueos, expresando que eso es “garantizar los derechos constitucionales bolivianos” y ordenando que se intervenga con las armas.
Este terreno fue preparado desde hace semanas, con una campaña de estigmatización (sin duda carísima para el Estado) que afirma el racismo y clasismo como pilares del Estado que plantea Rodrigo Paz.
Esta campaña de manipulación fomenta la esquizofrenia de una porción de la población que fervientemente cayó en el absurdísmo de que Evo Morales está preparando un Golpe de Estado, nada más lejos de la realidad.
Son meses en los que el gobierno usa el símbolo de Evo Morales para justificar toda la crisis y omitir que todas sus decisiones giran alrededor de lo que pide la mesa redonda de la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente).
Así buscan manipular a la porción de la población boliviana que lamentablemente se mueve desde el odio a Morales, al punto de que en cuanto se enuncia su nombre como culpable, dejan cualquier otro posible criterio de lado, permitiendo, no solo el avance de políticas inhumanas, sino el desfalco de nuestro país.
La paradoja está en que los verdaderos manipulados del gobierno, la clase media odiante del indio, acusan a los bloqueadores de ser ellos las víctimas de una manipulación. Cuando lo que realmente estamos presenciando en las movilizaciones es la lucidez de un pueblo que se organiza y se levanta en contra de un gobierno que se hace la burla de nosotros todos los días.
Hoy es nuestra responsabilidad dar visibilidad y apoyar a las distintas movilizaciones y bloqueos, repudiar el uso de la fuerza e intimidación constantes que están recibiendo y exigir la libertad de todos los presos.
Todos y todas las que están poniendo el cuerpo en las movilizaciones representan lo profundo de Bolivia, la determinación de un pueblo que no se deja pisotear, la valentía de defender nuestro territorio y dignidad de esos buitres que creen que pueden quedarse con todo.
Desde nuestra trinchera no solo apoyamos las movilizaciones, sino que nos sumamos a la voz popular ¡Que renucie Rodrigo Paz! y que la unidad sea el terreno para la construcción de un país que garantice la dignidad de todos y todas.