06/08/2026
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SÍNTESIS DE ALGUNOS CAPÍTULOS DEL LIBRO GRANDE.
Capítulo I: La Historia de Bill
El primer capítulo del libro Alcohólicos Anónimos (popularmente conocido al interior de la comunidad A.A. como Libro Azul) nos relata la historia de Bill W., un exitoso corredor de la Bolsa de Valores de Nueva York, cuyo alcoholismo lo condujo al fracaso profesional y a la bancarrota económica, física, moral y espiritual.
Habiendo intentado muchas veces mantenerse sobrio usando su fuerza de voluntad sin poder lograrlo, finalmente consiguió dejar la bebida de manera definitiva, luego de haber experimentado un "despertar espiritual", después de haberse reunido con un viejo amigo quien había logrado la sobriedad apoyándose en un sencillo programa de 24 horas y trabajando con otros alcohólicos.
Capítulo II: Hay Una Solución
El segundo capítulo de este interesante libro nos describe con acertada exactitud las características de un alcohólico auténtico, en comparación con los que se denominan bebedores o bebedoras normales. El enfermo alcohólico (el alcoholismo ha sido considerado una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud, OMS) puede empezar como bebedor moderado, y puede o no convertirse en un bebedor asiduo, pero en alguna etapa de su carrera como bebedor, comienza a perder todo control sobre su consumo de licor una vez que empieza a beber. En su estado normal puede ser una magnífica persona, pero cuando bebe alcohol se vuelve repugnante y antisocial.
De manera simplificada, la solución se plantea como un proceso que requiere un examen de conciencia, la nivelación del orgullo o la confesión de faltas.
Capítulo III: Más Acerca del Alcoholismo
En este capítulo se plantea la necesidad de admitir plenamente, en lo más profundo del ser, la condición de alcohólico, puesto que éste es el primer paso hacia la recuperación.
Capítulo IV: Nosotros Los Agnósticos
En esta parte del libro se plantea que el alcoholismo es una enfermedad que sólo puede ser vencida por una experiencia espiritual. Esto se certifica con el hecho de que casi la mitad de los miembros originales de A.A. se consideraban agnósticos o ateos, y aunque al principio trataron de eludir el tema, después de algún tiempo tuvieron que enfrentarse con que tenían que encontrar una base espiritual en sus vidas. Se establece que para estos alcohólicos el dilema era la falta de poder y necesitaron encontrar un Poder Superior. Se explica que el Reino del Espíritu es amplio, espacioso, siempre inclusivo, nunca exclusivo, o prohibitivo para aquellos que lo buscan con sinceridad.
Capítulo V: Cómo Trabaja
En este capítulo se recalca la necesidad de ser honrado consigo mismo, a fin de llevar a la práctica el programa de recuperación de A.A., remarcándose el hecho de que solamente las personas desdichadas que no son capaces de ser honestas, o que padecen de graves desequilibrios mentales, no se recuperarán del alcoholismo porque no se entregarán por completo al programa de los doce pasos.
No hay atajos con respecto a la puesta en práctica del mencionado programa; se debe proseguir sin temor y con profundidad desde el comienzo. Los Doce Pasos de A.A., son:
1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
2. Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
4. Sin temor, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos esos defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.
9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible, el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
11. Buscamos, a través de la oración y la meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad con nosotros y nos diese la voluntad para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otros alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
Se aclara que estos doce pasos son sugerencias, no son órdenes, y no se pretende la perfección en la práctica de dichos principios.
En este capítulo se resumen las tres ideas hilvanadoras de este libro hasta este punto:
a) Que éramos alcohólicos y que no podíamos controlar nuestras vidas.
b) Que probablemente ningún poder humano podría habernos rescatado del alcoholismo.
c) Que solamente un Poder Superior (Dios) podría y lo haría si le buscábamos.
Capítulo VI: En Acción
Los primeros tres pasos del programa de A.A. solamente implican admisión, pero a partir del cuarto paso en adelante comienza la acción. En este sentido, el paso número cuatro (realización de un inventario moral) es crucial para el éxito en la recuperación del alcohólico, al igual que lo será la admisión de los defectos de carácter y faltas ante otra persona, al igual que todos los pasos restantes.
En cuanto al quinto paso, se observa que se debe de proceder con mucho cuidado al seleccionar a la persona ante quien confesaremos nuestras fallas y defectos, porque puede resultar contraproducente el hacerlo ante alguien que no esté capacitado para ello. Muchos escogen a su consejero espiritual (sacerdote o ministro religiosos), pero muchos otros prefieren a una persona común y corriente, totalmente desconocida, que esté dispuesta a cooperar en este importante aspecto del programa. Con la misma cautela se recomienda proceder a la hora de reparar daños, puesto que podría haber personas que preferirían no saber nunca más del alcohólico que las afectó.
Capítulo VII: Trabajando con Otros
De entrada se asevera que la experiencia demuestra que no existe nada que asegure la inmunidad a la bebida como el trabajo con otros alcohólicos, es decir, la puesta en práctica del doceavo paso. Se dan una serie de muy importantes recomendaciones para proceder con los alcohólicos que se pretende ayudar de manera que el esfuerzo realizado sea exitoso.
El libro de alcohólicos anónimos contiene además tres capítulos específicamente dirigidos a las esposas, a la familia después y a los empleadores, cerrando con Una Visión para Tí, que viene a ser un mensaje final de esperanza para el alcohólico.
En la parte final del libro se incluyen (dependiendo de la edición) numerosas historias de alcohólicos en las que se narran sus experiencias como bebedores activos y de cómo lograron recuperarse.