19/09/2025
A los educadores populares, en su día.
Porque sabemos que no está tan bien hacer lo que hacemos.
Porque sabemos que estamos ahí ocupando el lugar del estado. Y soñamos con un país en el que nuestra tarea ya no sea necesaria.
Porque a veces nos frustra no ser efectivos.
Porque es incomprensible que un niño de diez años no sepa sumar, o una niña de 11 tenga ecuaciones cuando todavía no comprende una multiplicación simple.
Porque es muy, muy difícil enseñarle a una niña a leer, o a otro a comprender un texto.
Porque ¿cómo se hace que un niño tenga ganas de hacer algo que siente que no le va a salir nunca?
Porque el año pasa, y los avances son pocos. Porque no hay clases. Porque no hay tarea. Porque no hay libro…
Porque todo eso genera angustia.
Y la angustia te da ganas de no ir más.
Porque sabemos dar abrazos, cantar canciones y preparar desayunos.
Porque sabemos cuánta azúcar poner.
Porque aprendimos a escuchar historias en silencio. Y a decir muy poco porque qué se puede decir…
Porque sabemos ser respetuosos. Porque respetamos lo que el otro quiere contar, hasta dónde quiere jugar, con quién quiere compartir.
Porque nos alegramos con cada carta, cada dibujo, cada “seño te quiero”, “profe te extrañé”.
Porque no creemos en el merecimiento, entonces sabemos que cada “te quiero” es un regalo.
Porque así, en el fracaso cotidiano de la tarea, bancamos el encuentro.
Y en ese encuentro, abrimos horizontes.
Porque les decimos “vos vas a poder, dale”, “ahora no te sale, pero ya te va a salir” y también “a mí no me salió nunca, esto es un embole”.
Porque nos sentimos iguales en ese momento.
Porque nada es tan serio, ni tan importante, ni tanto éxito, ni tanto fracaso si de tarea se trata.
Porque sabemos que lo importante se juega en una mirada, en un reto, en un beso que les muestre que para nosotros no son invisibles, que a nosotros sí nos importan.
Porque nos subimos al colectivo sin saber bien por qué lo hacemos. Y volvemos felices por haberlo hecho.
Porque sin darnos cuenta, seguimos cambiando el mundo corazón a corazón.
Feliz día del educador popular para todos.