15/06/2026
15 de junio de 2026
Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí.
Juan 17:23 [NTV]
Yo en ellos.
Si este versículo describe la unión que existe entre nuestra alma y el Señor, imagina cuán profundo y ancho es el río de nuestra comunión con él. Esta unión no es un caño delgado por el que un diminuto curso de agua se abre paso. No, es un río de asombrosa profundidad y anchura con un importante aporte de “agua viva” (Joh_7:38) que fluye a todo lo largo.
“Mira que delante [de nosotros él ha] dejado abierta una puerta” (Rev_3:8). No seamos lentos al entrar en la ciudad de la comunión con él. La ciudad tiene “doce puertas” y “cada puerta estaba hecha de una sola perla” (Rev_21:21) y cada una está completamente abierta por lo que podemos entrar y estar seguros de ser bienvenidos. Si la ciudad solo tuviera una tronera (pequeña hendidura a través de la cual se arrojaban flechas desde los muros de las antiguas fortalezas) por la que se pudiera hablar con Jesús, sería suficiente bendición, por lo menos, intercambiar una palabra amable a través del estrecho agujero. ¡Pero cuánta más bendición es contar con una entrada tan amplia, completamente abierta!
Si el Señor Jesús estuviera alejado de nosotros y nos separara un mar tempestuoso, anhelaríamos enviarle un mensajero con nuestro amor y aguardaríamos con ansias que ese mensajero regresara, trayéndonos noticias de la casa de nuestro padre. Sin embargo, observa su bondad: él ha construido su casa al lado de la nuestra. Y aun más, vive con nosotros, haciendo que nuestro pobre y humilde corazón sea su tabernáculo para poder tener comunión continua con nosotros.
¡Cuán necios somos si no vivimos en continua comunión con él! Cuando nuestro camino es largo, peligroso y difícil, no debemos preocuparnos por cuán pocas veces se ven los amigos porque al vivir juntos, ¿acaso Jonatán olvidaría a su David? Cuando un esposo se va de viaje, su esposa podrá pasar varios días sin hablar con él; pero no soportaría estar separada de él si supiera que está en una de las habitaciones de su propia casa. De manera que, tú que eres cristiano, ¿por qué no te sientas al “banquete, [donde] bebían vino” (Est_5:6, RVR 1960). “Buscad a Je-hová” porque “está cercano” (Isa_55:6, RVR 1960). Abrázalo, porque es tu Hermano.
Aférrate a él porque es tu Esposo y llévalo cerca de tu corazón porque él es tu propia carne y tu propia sangre.