09/08/2026
Está motivado para el cambio?
Pre-contemplación. Quizá usted no se haya parado a pensar en los riesgos que conlleva el tabaco para su salud. Ni siquiera ha contemplado la posibilidad de abandonar el hábito. Procúrese información.
Contemplación. Es consciente del riesgo del tabaco para su salud y de los beneficios del cambio, pero todavía no está preparado para cambiar. Contempla la posibilidad de abandonar el hábito en los próximos seis meses, pero no antes de un mes. No corra el riesgo de convertirse en "contemplador crónico" pensando continuamente en dejarlo y no pasando nunca a la acción.
Preparación. Percibe que los beneficios de abandonar el tabaco son superiores a los costes. Ya ve el cambio factible y útil y está muy próximo a acometerlo.
Acción. Enhorabuena por su decisión. Márquese objetivos claros y unos planes realistas. Busque apoyo social y otórguese alguna recompensa por mantenerse sin fumar. ¡Cuidado con las recaídas!
Mantenimiento. Tiene asumido que ha dejado de fumar y y a se mueve dentro de un estilo de vida saludable. ¡Cuidado!, todavía puede recaer.
Recaída. Una recaída no es un fracaso, le permitirá analizar que ha pasado y aprender de sus errores. Ya tiene más posibilidades de abandonarlo definitivamente en sus próximos intentos.
Fije una fecha
Redacte un lista con los motivos por los que fuma y las razones por las que quiere dejarlo.
Consiga motivación y apoyo
Diversos estudios han demostrado que sus probabilidades de dejar de fumar aumentan si usted obtiene ayuda. Puede buscar apoyo de muchas maneras:
Cuente a sus amigos, familiares y compañeros de trabajo que va a dejar de fumar y que necesitará su ayuda. Pídales que no fumen a su alrededor o que no dejen ci*******os a la vista.
Dejar de fumar es más difícil cuando hay otro fumador en su casa. Anime a sus familiares y amigos a dejar de fumar al mismo tiempo o a no fumar en su presencia.
Hable con su médico de familia o su enfermera/o y consiga apoyo individual o de grupo. Estos tratamiento aumentan la posibilidad de dejarlo.
Cambie de rutina y busque nuevas alternativas
Cambie de rutina. Use otro camino distinto para ir al trabajo. Beba té en lugar de café. Cambie el menú del desayuno. Tome más frutas y verduras, beba mucho agua.
Cambie su entorno. Deshágase de todos sus ci******lo en casa, en el coche y en el trabajo
Evite que la gente fume en su casa
Recuerde, de su pasado, los intentos para dejar de fumar y piense que funcionó y qué no.
Una vez que ya lo ha dejado, no fume ¡Ni una calada!
Intente distraerse cuando tenga ganas de fumar. Hable con alguien, salga a dar un paseo o busque una actividad que le mantenga ocupado. Piense que el impulso por fumar dura pocos segundos y desaparece.
Haga algo que le ayude a reducir su ansiedad. Tome un baño caliente, haga ejercicio o lea un buen libro.
Premie su esfuerzo y planee algo agradable para cada día que pase sin fumar. No piense demasiado a largo plazo, concéntrese en un día más que ha conseguido estar sin fumar.