18/12/2025
La justicia que llega tarde, pero siempre a tiempo para el poder
El reloj judicial
El fallo de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca no entró a discutir de fondo si CALF y el INAES actuaron bien o mal. Se refugió en el reloj: dijo que el amparo del socio llegó fuera de tiempo, que los 30 días hábiles de la Ley de Cooperativas ya habían pasado, y que por eso la reforma estatutaria aprobada en 2023 debía quedar firme. En otras palabras, la justicia no analizó la irregularidad, se limitó a decir: “Llegaron tarde”.
El blindaje de la conducción
¿Quién gana con esto? La conducción de CALF, que recupera su reforma estatutaria hecha a medida, y el INAES, que queda convalidado en su rol de cómplice. El socio que se animó a cuestionar, pierde. Y los asociados en general, también: porque se les recuerda que la “constitución” de la cooperativa puede ser alterada por un acta de directorio, siempre que el tiempo juegue a favor de los que mandan.
La paradoja del poder
El fallo es un ejemplo perfecto de cómo la justicia puede ser estricta con los plazos y la forma, pero laxa con el fondo. Se privilegia la seguridad jurídica de un acto administrativo irregular por sobre la legitimidad democrática de los socios. Se protege al poder, no a la participación.
La Cámara no dijo que CALF actuó bien, dijo que el socio actuó tarde. Y en esa diferencia se esconde la paradoja: la justicia llega tarde para los vecinos, pero siempre a tiempo para blindar a los que manejan la cooperativa.
“El fallo no absuelve a CALF, la absuelve el reloj. La justicia no miró la irregularidad, miró el calendario. Y como siempre, el tiempo juega a favor del poder.”