08/06/2026
MACACHA GÜEMES
El 7 de junio de 1866 falleció María Magdalena Dámasa Güemes de Tejada, “Macacha”, hermana de Martín Miguel de Güemes, a los 78 años de edad.
En Salta, se la recuerda junto a las mujeres que apoyaron activamente las campañas libertadoras en la entonces provincia lindera con el Alto Perú y acompañaron a Güemes cuando le tocó frenar las sucesivas invasiones de los ejércitos realistas provenientes de allí.
Nació el 17 de marzo de 1781 en Salta, en el seno de una familia de hacendado y funcionarios realistas, hija de Gabriel de Güemes Montero, tesorero real de la Corona española, y de Magdalena Goyechea, descendiente de conquistadores españoles. Fue la sexta de ocho hermanos y la primera mujer. En 1803 se casó con Román Tejada, miembro de una de las familias más tradicionales y antiguas de Salta y capitán del Regimiento de Patricios en aquella ciudad, con quien tuvo una hija, Eulogia
Fue una eficaz copartícipe que aconsejó y prestó apoyo logístico en la legendaria “guerra gaucha” dirigida por su hermano. Conocedora como nadie de la trama fina de la sociedad salteña a la que pertenecía, Macacha coordinó una red de mujeres que arriesgaban sus vidas para contribuir a la causa de la libertad, consiguiendo y pasando información al bando patriota de los planes y movimientos del enemigo que acechaba y ocupaba con frecuencia la capital salteña. Además de compartir la postura independentista y federal desde la primera hora, lo unía a su hermano dos años mayor que ella un entrañable vínculo fraternal. Él aceptaba sus consejos, no solo en cuanto a la acción que llevaban adelante sino además en cuestiones personales, al punto de que fue Macacha quien hizo de casamentera para unirlo en matrimonio con la bella Carmen Puch.
En 1814, después de ocupar Jujuy y Salta, el jefe realista Joaquín de la Pezuela le informaba al virrey del Perú acerca de las vicisitudes que debió enfrentar: “Los gauchos nos hacen casi con impunidad una guerra lenta pero fatigosa y perjudicial. A todo esto se agrega otra no menos perjudicial que es la de ser avisados por horas de nuestros movimientos y proyectos por medio de los habitantes de estas estancias y principalmente de las mujeres, cada una de ellas es una espía vigilante y puntual para transmitir las ocurrencias más diminutas de éste Ejército”.
En su Historia del general Güemes, Bernardo Frías describe a Macacha con estas palabras: “Era arrogante y hermosa. Durante el gobierno difícil de la guerra, habría de llevar la armonía a las pasiones, la prudencia y el acierto en los consejos, la luz en los momentos más delicados del peligro y una sagacidad e inteligencia nobles y generosas en la diplomacia, acompañado todo ello de la seducción y del encanto que se desprenden de la mujer inteligente y culta”.
En 1816, tuvo activa participación como mediadora para sellar el Pacto de los Cerrillos, un oportuno acuerdo destinado a poner fin al conflicto que enfrentaba a Güemes, entonces gobernador de Salta, y José Rondeau, jefe del Ejército Auxiliar del Alto Perú, y que ponía en riesgo la seguridad de las deliberaciones del Congreso que en pocos días comenzaría a sesionar en San Miguel de Tucumán.
Se encontraba junto a su hermano cuando, en junio de 1821, una partida realista lo sorprendió e hirió cuando intentó escapar de la emboscada. Luego de la muerte de Martín Miguel la pasó mal; incluso fue perseguida y encarcelada, junto con su madre y gente allegada al partido Patria Vieja, por el gobernador José Antonio Fernández Cornejo, opositor a Güemes. Recuperaron la libertad en septiembre de aquel año en el episodio conocido como “Revolución de las Mujeres”, el evento que desencadenó el derrocamiento de Fernández Cornejo y su reemplazo por José Ignacio de Gorriti.
Superado el trance, Macacha continuó participando en los asuntos políticos de la provincia, con las agallas que la caracterizaban. Fue muy querida por el pueblo debido a la generosidad con que ayudaba a los más necesitados. En 1856, fundó una escuela para niñas en Salta, una de las primeras de ese tipo en Argentina. En 1863 creó la Sociedad de Beneficencia de Salta, una organización que proporcionaba asistencia a pobres y enfermos de la región.
Falleció el 7 de junio de 1866 en la ciudad de Salta, retirada de la actividad pública y dedicada al cuidado de su nieto, hijo de Eulogia. Sus restos se encuentran en la bóveda de la familia Güemes en el antiguo Cementerio de la Santa Cruz.