06/12/2025
151 Aniversario de la Batalla del Abra de Chutanay (Abra de la Cruz, Cochinoca)
3 de Diciembre 1874- 3 de Diciembre de 2025
Ya hacia 1840, en nuestros territorios se hacía sentir la monopolización de la tierra por parte de una decena de grandes propietarios. El más importante de ellos era Fernando Campero, heredero del ex marquesado del valle de Tojo (Bolivia) y propietario de varias fincas de la puna de Jujuy.
Los entonces 12.000 habitantes de la puna eran arrenderos que pagaban renta a propietarios que no habitaban la puna, pero que dejaban a sus administradores a cargo de las haciendas. Estos cobraban los arriendos dos veces al año, en junio y diciembre. Además de los arriendos, desde 1855 los campesinos pagaban al Estado provincial un impuesto llamado “contribución mobiliar” que gravaba un 5% sobre las crías y las cosechas anuales. Entre líneas podemos decir que esto era la continuación de los saqueos y explotación hacia nuestros territorios, que habían empezado en la época de la colonia.
En 1857, cansados de tantos atropellos, 30 campesinos armados con sables y espadas irrumpieron en el pueblo de Yavi y tomaron las instalaciones de la Aduana. En 1858, en las salinas de Cochinoca, los campesinos que se hallaban recogiendo sal como todos los años se enfrentaron al comisionado del gobierno, quien quería cobrarles 4 reales por carga cuando el impuesto establecido en 1840 era de solo 1 real.
Desde comienzos de la década de 1870, las tensiones entre campesinos y elites locales derivaron en un conflicto más complejo y profundo. Hasta entonces, las protestas se alzaban contra los abusos cometidos en la recaudación de impuestos, expresado en un excesivo cobro de arriendos.
Entre 1872 y 1875, los campesinos indígenas pusieron en entre dicho la legitimidad de la propiedad de las tierras de la Puna. En 1872 arrenderos de la Finca Cochinoca y Casabindo se presentaron ante el gobernador de la provincia denunciando que la finca estaba ilegítimamente en manos de Fernando Campero, quien no contaba con los debidos títulos de propiedad. El gobierno acogió favorablemente la denuncia y decidió traspasar las tierras a las esferas provinciales por decreto. El liderazgo de la insurrección campesina estaba en manos de Anastasio Inca, oriundo de la comunidad de Suripujio - Yavi. Recorría toda la puna incitando a la rebelión y demandando colaboración para el mantenimiento de los indígenas movilizados por “el asunto Comunidad”. Durante 1873 la protesta se manifiesta en toda la puna.
Asimismo, durante la primera mitad de 1874 el gobierno no podía controlar a los habitantes de la Puna. En este contexto, circula un folleto anónimo acusando al gobernador de la provincia de Jujuy, Sánchez de Bustamante, de trastornar el orden establecido, oponer resistencia al principio de autoridad y hacer la guerra a la propiedad privada. Inspirado en los hechos de la comuna de Paris, Sánchez de Bustamante es derrocado en 1874, en el calor de la disputa por la sucesión presidencial de Domingo Sarmiento.
En Julio de 1874, el nuevo gobernador, José maría Álvarez Prado, decreta la restitución de las fincas Cochinoca y Casabindo a la familia Campero. La restitución de las tierras desencadenó en una fulminante rebelión campesina por toda la puna. El gobernador Álvarez Prado prepara una expedición “con el fin de apaciguar”.
A fines de noviembre se pone rumbo al norte encabezando un escuadrón de aproximadamente 300 hombres. Los puneños de los cuatro departamentos (Yavi, Santa Catalina, Rinconada y Cochinoca) esperan cerca de Abra Pampa, encabezados por Laureano Saravia y Anastasio Inca, en primer lugar, y Federico Zurita, Benjamín Gonza, José María Maidana, en segundo lugar. El 3 de diciembre de 1874, en el lugar denominado Abra de la Cruz, en Cochinoca, se enfrentan en una batalla que duró aproximadamente media hora y que resultó favorable a los heroicos puneños defensores de su Territorio.
A 151 años, nada ha cambiado, hoy los territorios Kollas de Quebrada y Puna nos vemos amenazados por proyectos extractivistas de minería a cielo abierto y de litio, también el avance de negocios inmobiliarios para el turismo invasivo y saqueador. Por eso nuestra memoria activa nos lleva a conmemorar estas gestas heroicas, olvidadas por los sistemas, que son los faros que nos proyectan a la construcción de nuestra Nación Kolla. Como una lava de un volcán milenario están condensadas nuestras experiencias de Lucha y Resistencia a veces petrificada y otras en ebullición, retomemos el mandato de los heroicos Kollas de la batalla de la Cruz (Chutanay) del Abra de Quera. De los Maloneros del Primer malón (1946), del Segundo (2006), y del tercer malón (2023). Nuestras Luchas y Resistencias aportan al crecimiento de nuestra conciencia como Naciones milenarias, anti-imperialistas, anti-sistémicas. Defendiendo la vida y cuestionando los modelos políticos foráneos de nuestros sistemas de vida.
Jallalla!!! Kawsachun!!! Batalla del Abra de la Cruz (Chutanay)
Arriba nuestra Wiphala Milenaria, Abajo los sistemas colonialistas.
No nos han vencido……
Wayra Quique Gonzalez