Para que haya comunicación tienen que existir al menos dos partes, y entre ellas, co-participación; intenciones de comprensión, un mensaje transmitido, co-nexión. Para que haya comunicación tiene que existir un nexo. La reducción del riesgo de desastres es un proceso de sinergia y retroalimentación. Necesita transversalidad y horizontalidad democrática. Usa y depende de la información. De su produ
cción, interpretación, traducción, difusión. De canales que unan, de nexos que compartan. El concepto y la práctica de reducir el riesgo de desastres es de pertenencia social y se concreta mediante los esfuerzos sistemáticos dirigidos al análisis y a la gestión de los factores causales de los desastres, lo que incluye: la reducción del grado de exposición a las amenazas, la disminución de la vulnerabilidad de la población y los ecosistemas, una gestión sensata de los suelos y del medio ambiente, y el mejoramiento de la preparación ante los eventos adversos. Nexo busca ser el punto de encuentro entre saberes, de construcción conjunta de cultura preventiva, de difusión de información clave y vital, de rescate de voces olvidadas, de promoción de la capacitación y la educación, de análisis y de evaluación. Nexo intenta explorar y explotar la tierra donde la ciencia, las universidades, los organismos públicos de gestión, los medios de comunicación y la sociedad civil abordan los riesgos; donde los datos duros y los complejos, la percepción y opinión, las líneas de investigación y las posibilidades de cooperación, se siembran indistintamente.