19/02/2026
COMUNICADO DEL CENTRO NACIONAL DE JUBILADOS Y PENSIONADOS DE ATE
Desde el Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE denunciamos con absoluta firmeza el brutal ataque que este gobierno está llevando adelante contra el sistema previsional argentino y contra millones de jubiladas y jubilados en todo el país.
La movilización realizada a lo largo y ancho de la Argentina, y el acampe frente al Congreso de la Nación Argentina, no son hechos aislados ni simbólicos: son una respuesta directa al intento de avanzar en la Cámara de Diputados con el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una herramienta que busca saquear los aportes previsionales para beneficiar a los sectores empresariales.
Nuestra presidenta, Noelia Guzmán, fue clara y contundente:
“Este gobierno habla de motosierra como si fuera un chiste, pero para los jubilados la motosierra no es un eslogan: nos dejó en terapia intensiva. Nos cortaron los medicamentos, nos licuaron los haberes, nos condenaron a elegir entre comer o pagar un remedio. Ahora quieren ir por el corazón del sistema previsional”.
El FAL no es una reforma técnica ni una modernización: es un desvío directo de los aportes de los trabajadores y jubilados para cubrir despidos y obligaciones que deberían asumir los empleadores. Es un nuevo golpe al sistema solidario de reparto y una estafa social encubierta.
Mientras el discurso oficial promete libertad y orden, la realidad es ajuste, exclusión y abandono. Los jubilados no somos una variable de corrección fiscal. Somos personas, con derechos conquistados, con historias de trabajo y con una dignidad que no vamos a entregar.
Denunciamos también la complicidad del Congreso, donde muchos legisladores eligen el silencio mientras se discute el vaciamiento del sistema previsional. Callar ante este saqueo es ser parte del ajuste.
Desde el Centro Nacional de Jubilados y Pensionados de ATE reafirmamos:
No al Fondo de Asistencia Laboral
No al desfinanciamiento del sistema previsional
No a la motosierra sobre los jubilados
Seguiremos en la calle, en las plazas y frente al Congreso, porque cuando un gobierno abandona a sus jubilados, pierde toda legitimidad moral.
Los jubilados no estamos acabados.
Estamos organizados.
Y estamos de pie.