05/10/2026
5 de octubre Santa María Faustina Kowalska
Religiosa y mística polaca, apóstol y difusora de la devoción a la Divina Misericordia de Jesús, llamada Apóstol de la Divina Misericordia, fue una religiosa de la orden de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Su misión fue preparar al mundo para la segunda venida de Cristo. Nace el 25 de agosto de 1905 en Polonia, en Glogowiec, Łódź. Bautizada con el nombre de Helena, a la edad de 7 años advierte la llamada a la vida religiosa. A los 20 años madura la elección de la vida religiosa, impulsada por una visión de Cristo sufriente que le dice: “¿Cuánto tiempo te deberé soportar aún? ¿Hasta cuándo me engañarás?” El 10.08.1925 entra en el Convento de las Monjas de la N.S. de la Misericordia, en Varsovia, y elige el nombre de Sor María Faustina. Pasa 13 años de vida religiosa trabajando como cocinera, jardinera y portera. Abundantes gracias le dona el Señor, y son los estigmas la señal visible más evidente, y numerosas, las revelaciones y visiones. El 22.02.1931 anota: “Estando en mi celda vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca: una mano levantada para bendecir, mientras la otra tocaba su pecho la túnica ligeramente entreabierta que dejaba salir los dos grandes rayos, uno rojo y otro pálido (…). Un instante después, Jesús me dice: “Pinta una imagen según el modelo que ves, y que debajo esté escrito: Jesús, confío en ti. Deseo que esta imagen sea venerada primero en vuestra capilla, y después en el mundo entero. Prometo que el alma que venere esta imagen, no perecerá… porque yo mismo la defenderé como mi propia gloria” (D. 47-48) La imagen es pintada y tiene una gran difusión, junto a otras nuevas formas de culto de la Divina Misericordia que Jesús mismo pide a Sor Faustina de divulgar: la fiesta de la Divina Misericordia en el primer domingo después de Pascua, la Coronilla de la Divina Misericordia y la oración a la hora de la Misericordia (15:00). A la humilde religiosa polaca, que amaba llamar secretaria de mi misterio más profundo, Jesús encomienda su mensaje de amor para cada hombre: “En el Antiguo Testamento enviaba a los profetas con truenos a mi pueblo. Hoy te envío a ti a toda la humanidad con mi Misericordia. No quiero castigar a la humanidad que sufre, pero quiero sanarla y sostenerla en mi corazón misericordioso” (D. 522). Su confesor, el beato Michał Sopoćko, le pidió escribir sus vivencias en un diario espiritual, que consta de varios cuadernos. Así pues, no por su voluntad sino por mandato de su confesor, dejó escritas sus vivencias místicas en unas seiscientas páginas, hoy traducidas en numerosos idiomas. Muere con tan sólo 33 años, el 5 de octubre de 1938, en Cracovia, Polonia, consumida por la tuberculosis. Fue beatificada el 18 de abril de 1993, y canonizada el 30 de abril de 2000 por san Juan Pablo II, su gran devoto, quien ese mismo día anunció, la institución del Domingo de la Divina Misericordia en el segundo Domingo de Pascua.