Es un evento mundial único y sin precedentes, en el cual todos los judíos del mundo nos conectamos para festejar en familia un Shabat juntos. Los judíos argentinos en sintonía con más de 150 ciudades en el mundo podremos experimentar una vivencia transformadora, de unidad judía familiar y comunitaria, que nos permitirá descubrir y recuperar las bondades y la singularidad de un Shabat y de toda su
luz.
¿Qué actividades se realizarán? Amasada de Jalá comunitaria-masiva: Nuestras abuelas conocían el secreto del amor y la ternura que sostuvo a sus familias. Cada semana, con sus propias manos, amasaban el pan que constituía el alimento central de la casa para el Shabat, y así creaban un halo de paz y armonía, y transmitían confianza y tranquilidad a sus hogares. Decenas de miles de mujeres en todos los continentes amasaremos juntas la Jalá de Shabat. Cenas de Shabat en diferentes lugares (particulares y en comunidades): El Shabat es un momento central de la identidad judía. Es ese respiro anhelado, en tu propio hogar y en comunidad. Es el diálogo calmo con tus seres queridos que te permite conocerlos mejor, generar intimidad y compartir sonrisas. Te proponemos e invitamos a experimentar esta sensación. Aprovechemos este Shabat para invitar a familiares, primos, suegros, amigos, amigos de amigos… ¡Reencontrémonos y compartamos la Jalá! Los espacios institucionales serán también sedes y abrirán sus puertas para revivir esas hermosas fiestas comunitarias y más que nunca sentiremos desde nuestros propios lugares que estamos viviendo una experiencia edificante y transformadora, en sincronía con todas las comunidades del mundo. Culminación del Shabat – Havdalá comunitaria bajo la luz de las estrellas y con concierto: La ceremonia que despide al Shabat, la Havdalá, abre las puertas hacia una nueva semana llena de optimismo. Esta se realiza con vino, una vela y fragancias aromáticas. A estos nobles elementos le agregaremos un inolvidable concierto de música judía y la luz de las estrellas que alumbran el Planetario, que nos conectarán con nuestras raíces judías y con todo nuestro pueblo en los diferentes lugares del mundo.
¿Quiénes participaremos? Desde los judíos más observantes hasta los que nunca han experimentado la belleza de un Shabat. Algunos lo descubrirán por primera vez, otros lo redescubrirán, participando en las numerosas actividades comunitarias, amasando una rica Jalá, invitando a personas a su casa para compartir la velada, encendiendo las velas el viernes por la tarde o bendiciendo a sus hijos. Las posibilidades son infinitas.