Cubo Negro - Arte

Cubo Negro - Arte Arte universal con énfasis en el arte argentino y su diálogo con nuestros espacios y patrimonio. Conocer, compartir y comentar obras y exposiciones de arte.

Arte Universal con énfasis en el Arte Argentino.

Para leer a "EL ETERNAUTA"(Una introducción necesaria)Fuera de la excelente adaptación argentina que circula en Netflix,...
12/06/2025

Para leer a "EL ETERNAUTA"
(Una introducción necesaria)

Fuera de la excelente adaptación argentina que circula en Netflix, consideramos necesario una somera explicación personal de la historieta original para aquellos que decidan leerla. Como todo Artefacto Cultural, esta obra puede ser objeto de diferentes interpretaciones y esta es una.

Un Alegoría, del griego ἀλληγορία (alegoría) «figuradamente», es una figura literaria o tema artístico, que busca representar una idea valiéndose de formas humanas, de animales u objetos cotidianos.

El Eternauta es una alegoría política en la que es necesario identificar a los personajes para entender el concepto general de la obra. Debemos recalcar que no tomamos posición política sino que solo analizamos desapasionadamente el mensaje escrito por Oesterheld en su obra.

Por ello aquí van algunos tips:

1) Ya famoso guionista de historietas, Oesterheld comenzó a publicar El Eternauta ilustrada por Solano López en 1957, momento en que Argentina estaba gobernada por un golpe militar que había derrocado a un gobierno democrático en 1955. Este golpe estaba implementando una economía de corte antiestatal-liberal acompañada de despidos, represión y censura. La primera parte fue publicada en fragmentos semanales desde 1957 a 1959 en una revista especializada en modo de velada alegoría camuflada de ciencia ficción para que quien quiera entender que entienda. Se presenta a sí mismo como GERMÁN en la tira quien escucha (y cuenta) la historia del Eternauta.

2) NEVADA MORTAL : Representa el retiro del grueso de la población como personajes de la historia ya sea por desinterés, adoctrinamiento, temor, desinformación o egoísmo. Solo quedan en la crónica La Resistencia y los Invasores (a los cuales la nevada no los afecta)

3) CASCARUDOS : De"Casco" (Fuerzas de Seguridad) insectos a los que se adjudica nula inteligencia y humanidad.

4) GURBOS : Anagrama de "burgo" (Clase Media Acomodada) aparecen por primera vez en el Barrio de Belgrano-Palermo, por entonces barrio burgués por excelencia. Enormes monstruos sanguinarios incluso entre sí.

5) HOMBRES ROBOT : Los Comandos Civiles fueron, en los años 50, grupos terroristas civiles dirigidos por la revolución militar.

----Nota: Cascarudos, Gurbos y Hombres Robots no poseían voluntad propia y eran manejados a través de un aparato incrustado en el cuerpo (teledirector) por:

6) MANOS : Seres inteligentes, de distinguida presencia y cultura, poseían una Supermano (la derecha), símbolo de la capa dirigente del país. Tenían la inteligencia, conciencia y decisión propia necesarios para coordinar la invasión pero se les había implantado la "Glándula del Terror" (brillante!) que les impedía rebelarse. De forma antropomorfa, son los únicos invasores capacitados para comunicarse con los humanos y, cuando lo consideran, intentan "manificar" algunos de èstos para que piensen como un Mano y se sumen al manejo de la invasión sin el uso invalidante del teledirector.

Y Finalmente

7) ELLOS : Nunca hablan ni los dibujan en la historia. Ellos son el verdadero invasor, el poder real. Ellos sometieron los "mundos" de los Cascarudos, los Gurbos y los Manos (seres pacíficos) y los usaron para sus propósitos. Ellos son el "odio cósmico", los invasores que no muestran la cara (notable el uso del pronombre de 3ra persona para designar a quienes no forman parte de la conversación entre "Nosotros" y "Ustedes". O tal vez , quién sabe, por el concepto Freudiano de "Ello". Ambas tienen sus significados). Los Ellos son los otros, la grieta, el enemigo invisible que no necesita combatir para lograr sus fines y quienes ocasionaron la guerra indeseable entre "Ustedes y Nosotros"

OTROS TIPS : los invasores se aglutinan en la capital y el primer combate es en el limite con el resto del país, el desembarco invasor se situaba en Plaza Congreso sede del poder legislativo (no en Plaza de mayo, símbolo del gobierno depuesto), la resistencia proviene desde interior del país hacia capital, la resistencia se concentra en las tribunas de una cancha de futbol (deporte popular) con la presencia de obreros de una química, el resto del mundo no fue invadido salvo otros lugares de Latinoamérica (Bolivia), los militares que se suman a la resistencia son de Campo de Mayo (Prov. de Bs As) lugar donde se gestó la contrarrevolución de 1956 con los consiguientes fusilamientos, etc ...

Como estas, decenas de frases y episodios son fácilmente entendibles dentro de la realidad argentina de 1957, relatando la lucha entre Pequeños Empresarios (Juan Salvo), Docentes y Científicos (Favalli), Empleados (Lucas), Obreros (Sosa y Franco), Jubilados (Polski) y Militares Leales contra innominadas Fuerzas de Seguridad (Cascarudos), Alta Clase Media (Gurbos), Civiles Armados (Hombres Robot) y la "Intelligentsia" de derecha local (Manos), todos estos manejados por Entes Externos (Ellos).

Es la historia en que unos pierden su mundo al enfrentarse a los que ya han perdido el suyo. Todos pierden y solo Ellos ganan. Y el personaje Eternauta es el mito del eterno retorno avisando que lo que pasará ya ha pasado. "Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla" sería el mensaje final.

(Si no están (o están) de acuerdo con nuestra interpretación por favor nos gustaría escriban sus propuestas)

Escribe Oesterheld en el prólogo al libro que reunió toda la historieta:

"EL ETERNAUTA es una de mis historias que recuerdo con más placer. El héroe verdadero de EL ETERNAUTA es un héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así, aunque sin intención previa, mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe "en grupo", nunca el héroe individual, el héroe solo"

En 1969 Oesterheld publica otra versión de "El Eternauta I" ilustrada por Breccia y en 1976 sale "El Eternauta II" (con Solano López) los cuales, fruto de su activa militancia política, ya no poseen la sutil alegoría inicial, en pos de evitar la censura, sino un crudo entendimiento.

Héctor Germán Oesterheld desapareció junto a sus 4 Hijas, 3 yernos y un nieto durante el golpe militar de 1976.

Tres saetas, tres miradas. Una Pascua.En Semana Santa, hay un momento muy especial. Todo se detiene, el silencio pesa, y...
21/04/2025

Tres saetas, tres miradas. Una Pascua.

En Semana Santa, hay un momento muy especial. Todo se detiene, el silencio pesa, y de repente, desde un balcón, alguien canta. Sin música, sin micrófono, solo la voz. Es una saeta. Un canto que no busca lucirse, sino decir algo profundo. Un grito, una oración, un lamento.

La palabra “saeta” viene del latín sagitta, que significa “flecha”. Y eso es un poco lo que hace: apunta directo al corazón. Se canta sobre todo en el sur de España, en Andalucía, cuando pasan las imágenes de Cristo o la Virgen por las calles en procesión.

Es una tradición muy antigua. Parece que ya en la Edad Media existían cantos parecidos, oraciones cantadas, coplas devocionales. Con el tiempo, esa raíz se mezcló con las formas populares del pueblo, y en el siglo XIX se encontró con el flamenco. Ahí se volvió más intensa, más cruda, más desgarradora.

1. La saeta popular andaluza
La voz del pueblo ante el Cristo doliente

La saeta se canta a capela, sin instrumentos. Y suele ser así:

¿Quién me presta una escalera,
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

Este tipo de saeta es la más conocida. Se escucha en los pueblos y ciudades del sur de España, y muestra una devoción intensa hacia el Cristo sufriente, ese que está clavado y sangrando en la cruz. Es un canto que pide consuelo, pero también se queda en la imagen del dolor.

Escuchala:
https://www.youtube.com/watch?v=58sygt2zutU

En el arte:
Antonio Berni, Cristo en el departamento, 1980
Berni ofrece una imagen brutal y terrenal. Su Cristo no está en el Gólgota sino en un interior doméstico, con el torso desnudo y la espalda marcada. Es una figura casi escultórica, detenida en un instante de dolor silencioso. La cruz es ahora una estructura urbana, y la redención, una espera. La pintura no narra, golpea.

En la arquitectura:
Iglesia de la Compañía de Jesús, Córdoba (Jesuítica, siglo XVII)
Interior de piedra, madera y penumbra. Sin excesos. Una fe austera, profunda, colectiva. Allí también suena la voz del pueblo, como una saeta: sola, resonante, bajita, dolida.

2. La saeta de Antonio Machado
El poeta que baja a Jesús del madero
(cantada por Joan Manuel Serrat)

Dijo una voz popular:
¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

¡Oh la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en la mar!

Machado, sin negar la tradición, propone otra cosa: no al Cristo clavado, sino al que camina, al que estuvo entre la gente, al que actuó. Una forma más viva de creer. Más cerca del andar que del martirio.

Escuchala:
https://www.youtube.com/watch?v=KpaPU9h-g-U

En el arte:
José Luis Mengui, Cristo de la luz, óleo sobre tabla, circa 1945
El milagro no irrumpe: se posa. La escena, de interior y recogimiento, habla más de lo íntimo que de lo épico. Es un Cristo contenido, casi doméstico, que irradia una luz serena desde la paleta misma. Aquí no hay dramatismo: la composición entera —colores cálidos, formas suaves, silencios justos— sostiene la presencia. El milagro, quizá, también sea biográfico: que quien fue carbonero pinte ahora con luz. Esta no es la imagen del sacrificio, sino de la aceptación. Un Cristo que camina no hacia el martirio, sino hacia la entrega.

En la arquitectura:
Capilla de San Roque, Tilcara
Blanca, mínima, de adobe. Nada sobra. La fe se posa, como la luz. No grita, acompaña. Una iglesia que respira lo cotidiano con la misma hondura que una saeta que quiere bajar a Jesús del madero.

3. La saeta de Miles Davis
La trompeta que reza en otro idioma

En 1960, Miles Davis, junto a Gil Evans, grabó un disco llamado Sketches of Spain. Allí incluyó una pieza titulada “Saeta”, donde la trompeta reemplaza la voz del cantante popular. No hay letra, pero sí lamento. Es jazz, pero también es oración. Es como si la trompeta llorara.

Escuchala:
https://www.youtube.com/watch?v=mNx9fABz2f0

En el arte:
Pompeyo Audivert, Vía Crucis, xilografía, ca. 1927
Audivert simplifica las formas sin vaciarlas de sentido. Su Cristo roza la abstracción, pero no renuncia al dolor, al peso simbólico de la cruz. Como si la gubia, en lugar de tallar un cuerpo, tallara una emoción contenida, cada trazo reduce la figura a su esencia sin perder su fuerza espiritual. Es un Cristo depurado, austero, pero intensamente presente.

En la arquitectura:
Iglesia San Bernardo, Laprida – Francisco Salamone, 1938
Hormigón, geometría, silencio. No hay retablo, no hay campanas, no hay color. Solo forma, sombra, estructura. Como una trompeta que calla y aun así habla. Espiritualidad brutal y contenida. Más jazz que procesión.

Una saeta sube a la cruz.
Otra lo baja.
Otra lo hace sonar al mundo.

Una reza desde el dolor.
Otra canta con esperanza.
Otra lo transforma en música universal.

Tres formas de sentir.
Tres maneras de mirar la fe.

Y si a todo esto le sumamos que Serrat —quien tantas veces ha dicho sentirse parte argentino— fue quien le puso voz a Machado, entonces estas voces también nos tocan desde acá, desde el sur, desde Latinoamérica.

Felices Pascuas.

Reconstrucción audiovisual de contexto histórico urbanoEste trabajo combina material de archivo, planos antiguos e inter...
16/04/2025

Reconstrucción audiovisual de contexto histórico urbano
Este trabajo combina material de archivo, planos antiguos e intervención digital para reconstruir visualmente una escena desaparecida del paisaje urbano: las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio Miní, en Misiones, Argentina.
La pieza integra criterios de investigación patrimonial con una adecuada utilización de herramientas tecnológicas contemporáneas, dando como resultado una representación sensible y precisa del entorno histórico.
Incluye banda sonora de Ennio Morricone (uso con fines educativos, sin fines comerciales).
🎥 Video completo en Vimeo:
🔗 https://vimeo.com/681353895
Una herramienta interdisciplinaria para la divulgación, la enseñanza y la preservación digital del patrimonio.

Presentación de Recorrido 360 de las Ruinas de San Ignacio Miní Recorrido 360: https://app.cloudpano.com/tours/qs0Ou51Ft

Lo Antiguo en América y Europa: Distinción de Contextos y Valor HistóricoCuando hablamos de lo “antiguo” en el contexto ...
29/03/2025

Lo Antiguo en América y Europa: Distinción de Contextos y Valor Histórico

Cuando hablamos de lo “antiguo” en el contexto de la propiedad inmobiliaria o de cualquier expresión artística, la diferencia de percepción y significado entre América y Europa es evidente.

En Europa, lo antiguo puede referirse a inmuebles y construcciones de más de mil años. Ejemplos emblemáticos incluyen la Alhambra en España, la Torre de Giotto en Florencia, Italia, o el Palacio de Versalles en Francia, cuyas historias se remontan a siglos atrás. Estos inmuebles no solo tienen un valor arquitectónico impresionante, sino que representan el legado cultural y social de Europa durante la Edad Media y la Edad Moderna.

Por otro lado, en América Latina, lo “antiguo” se refiere a construcciones que generalmente tienen un valor histórico significativo, como la Manzana de las Luces, el Cabildo o la Casa de Tucumán en Argentina. Estos edificios tienen más de 200 años y son testigos de los primeros pasos de la independencia y la construcción del país. Lo mismo ocurre con otros países de Latinoamérica, cuyas ciudades históricas, como Cartagena en Colombia o Cusco en Perú, albergan construcciones coloniales que datan de los siglos XVI y XVII.

En este sentido, cuando hablamos de lo “antiguo”, estamos refiriéndonos a un valor patrimonial, ya sea por la antigüedad, la historia que guarda el edificio o la relevancia cultural que representa. Esto puede abarcar tanto inmuebles como obras de arte, escultura, pintura, mobiliario, y otras formas de expresión artística.

Diferencias entre lo Antiguo y lo Viejo

Cabe hacer una distinción importante entre lo “antiguo” y lo “viejo”. En América Latina, consideramos “antiguo” un inmueble o una obra que tiene al menos 80 a 100 años y que tiene un valor patrimonial importante. En cambio, lo “viejo” puede referirse a algo que tiene 20, 30 o 40 años y que no necesariamente tiene un valor histórico.

Este concepto se extiende también a las obras de arte. En el caso de la pintura, la escultura o el mobiliario, lo “antiguo” es aquello que ha trascendido con el tiempo y ha sido parte de la historia, mientras que lo “viejo” no tiene esa misma trascendencia.

Lo Antiguo en Europa

En Europa, lo “antiguo” puede abarcar inmuebles e instalaciones de más de mil años. La Alhambra en España, por ejemplo, construida en el siglo XIII, es un claro ejemplo de lo antiguo. Otro ejemplo es el Palacio de Versalles en Francia, que data de mediados del siglo XVII, o la Torre de Giotto en Florencia, Italia, construida en el siglo XIV. Estos edificios reflejan épocas de grandes transformaciones sociales, culturales y políticas que marcaron la historia del continente europeo.

Lo Antiguo en América Latina

Por otro lado, en América Latina, el concepto de “antiguo” se refiere principalmente a edificaciones de más de 200 años. La Manzana de las Luces en Buenos Aires, por ejemplo, fue construida en 1680 y es uno de los símbolos de la historia de la ciudad. La Casa de Tucumán, donde se firmó la independencia de Argentina en 1816, es otro ejemplo clave. Estos edificios son testigos de los momentos fundacionales de América Latina.

El Barroco: Un Legado de Identidad Cultural en América Latina

Es relevante también mencionar que, mientras en Europa el barroco marcaba el final de una era artística en los siglos XVII y XVIII, en América Latina este estilo se consolidó y prevaleció, influyendo profundamente la arquitectura y el arte colonial. El barroco llegó con la colonización y se convirtió en una de las principales expresiones artísticas de la región durante los siglos XVII y XVIII, y se prolongó en muchos casos hasta el siglo XIX.

En América Latina, el barroco no solo representó un estilo artístico, sino una parte fundamental de la historia de muchas ciudades. El barroco latinoamericano se enriqueció con las influencias autóctonas, creando un estilo único que se integró al paisaje urbano y a la cultura de la región. Este “ADN barroco” sigue presente en muchas de nuestras ciudades, tanto en la arquitectura religiosa como en los edificios civiles. Incluso en algunas creaciones modernas con tendencias minimalistas, se observan rastros del “horror vacui”, ese impulso decorativo que caracteriza al barroco, mostrando cómo este legado sigue influyendo en el diseño y la estética contemporánea en Latinoamérica.

Aunque hoy se busca alejarse del barroco en muchos casos, lo cierto es que sigue siendo un componente fundamental de nuestra identidad cultural. En las ciudades latinoamericanas, los restos del barroco siguen vivientes en cada rincón, y forman parte esencial de nuestra historia.

En definitiva, ¿no llevamos todos los latinoamericanos un barroco dentro nuestro?
Sin duda, un tema digno de un próximo post..

📷 Imagen de portada:
Arriba: San Ignacio Miní – Misiones – Argentina
Abajo: Puerta de San Esteban – Córdoba – España

Basado en una publicación original de Faraoni.com
👉 https://faraoni.com/invertir-con-historia-es/lo-antiguo-en-america-y-europa-distincion-de-contextos-y-valor-historico

El grabado: arte matriz y los perros de DureroAntes del óleo, antes de las galerías, antes del mercado del arte…ya exist...
26/03/2025

El grabado: arte matriz y los perros de Durero

Antes del óleo, antes de las galerías, antes del mercado del arte…
ya existía el grabado.

Tallado en piedra, madera o metal, es una de las expresiones más antiguas y genuinas del arte.
Nació de la necesidad de dejar huella, de multiplicar una imagen, de compartir una visión.
Y lo hizo con esfuerzo, con precisión y con una sensibilidad brutal.
Un arte que requiere más cerebro y mano que muchas pinturas al óleo juntas.

El grabado es pensamiento, cuerpo, técnica y tiempo.
Quien graba, lo sabe: no hay espacio para el error.
Cada línea es una decisión.
La matriz no perdona.
Y sin embargo, hay en ella una belleza única:
la belleza del proceso.

De Durero a las matrices gráficas del mundo precolombino,
de las estampas japonesas con sus tacos múltiples y su paciencia milenaria,
a las europeas que cruzaron el océano para sembrar otras formas de ver y decir,
el grabado ha sido raíz.
Escuela. Semilla.

En las culturas originarias de América, no existía el grabado como lo entendemos hoy,
pero sí hubo sellos, incisiones, relieves y petroglifos:
formas de dejar marca, de repetir un símbolo, de narrar a través del trazo sobre piedra, cerámica o tejido.
Imágenes rituales, sociales, decorativas.
Un proto-lenguaje visual que, siglos después, encontraría eco en las matrices del grabado occidental.

Las estampas japonesas, con su virtuosismo técnico y poético,
inspiraron no solo a los grandes del impresionismo,
sino también a músicos y poetas.

En el territorio americano, la historia del grabado es larga, híbrida y profunda.
Desde las primeras imágenes religiosas y políticas que circularon durante la colonia —copiadas, traducidas y reinterpretadas por manos indígenas y mestizas—,
hasta las expresiones gráficas que surgieron en los siglos XIX y XX con una identidad propia,
el grabado fue mucho más que técnica: fue un lenguaje común.
Una herramienta de educación, de propaganda, de memoria.

De hecho, las primeras imágenes impresas que circularon masivamente en América fueron grabados.
Reproducciones religiosas, mapas, diagramas científicos o escenas costumbristas.
Estas imágenes no solo acompañaron la colonización,
sino que sentaron las bases de una cultura visual que moldearía la estética del continente.
Fueron herramienta de poder, pero también semilla de otras narrativas.
Una impronta gráfica que —con el tiempo— sería reapropiada, modificada, contestada.

Y desde este mismo territorio, también surgieron grandes formadores.
Mauricio Lasansky, nacido en Argentina, fundó una de las escuelas más influyentes de grabado en Estados Unidos.
Héctor Saunier, grabador argentino, dejó su huella en Francia, como referente técnico y docente.
El grabado americano no solo recibió influencias: también exportó conocimiento, lenguaje y mirada.

En América Latina, el grabado tomó otra forma:
la de la denuncia, la del pueblo, la del cartel, la gráfica callejera.
Desde el Taller de Gráfica Popular en México hasta los grabadores del sur del continente,
se volvió resistencia.
Se volvió grito.
Se volvió cuerpo político.

Y ese cuerpo alcanzó uno de sus reconocimientos más importantes cuando, en 1962,
Antonio Berni fue galardonado con el Gran Premio Internacional de Grabado y Dibujo en la Bienal de Venecia,
por su inolvidable serie dedicada a Juanito Laguna.
Obras hechas con materiales de descarte, técnicas mixtas y una mirada profundamente humana,
que llevaron el grabado a otra escala: técnica, política, simbólica.

Si bien ya habían sido premiados algunos artistas del continente americano en ediciones anteriores —como James Whistler en 1895, Siqueiros, Alexander Calder, Aldemir Martins, Mark Tobey o Fayga Ostrower—,
Berni se convirtió en el primer artista argentino y uno de los muy pocos latinoamericanos hispanohablantes en ingresar a ese selecto grupo de premiados en Venecia.
No solo por su técnica impecable,
sino porque puso al grabado —y con él, a una estética del sur—
en el centro mismo de la conversación internacional.

El grabado también tiene su propia historia de obras inolvidables.
Los Caprichos de Goya, donde el grabado se vuelve crítica, locura y espejo social.
La Minotauromaquia de Picasso, donde el mito se transforma en lucha interior.
Las calaveras de José Guadalupe Posada, íconos del pueblo mexicano, mezcla de humor, muerte y resistencia.
Y por supuesto, los Juanitos y las Ramonas de Berni, construidos con restos del descarte urbano, tan dolorosos como bellos.
Cada una de estas series demostró que el grabado no es un arte menor.
Es un campo de batalla. Un poema político. Un espejo sucio pero honesto.

El grabado, además, tiene algo que otros lenguajes no siempre ofrecen:
una honestidad material.
No es un arte caprichoso ni fugaz.
Cada estampa requiere preparación, presión, paciencia.
Y aunque se repita, no es una copia:
es una obra original múltiple, hecha a mano, desde una matriz única.

A diferencia de una impresión digital o una reproducción mecánica,
cada estampa de grabado forma parte de una tirada limitada,
numerada, controlada, firmada.
Y cuando se alcanza el número final —el acordado por el artista—
los grandes maestros rompen la matriz o la tachan,
para que no se puedan hacer más.

Eso también es grabado:
ética, decisión, límite.
Una forma de decir: “hasta acá llega esta obra”.
Y no hay mercado ni moda que la extienda más allá.

Se prefiere una serie limitada,
sabiendo que el taco, con cada impresión, pierde calidad.
Mejor eso que caer en la repetición infinita,
en la fábrica de hacer pinturas que algunos llaman arte
y que otros llaman desgracia.

Porque el grabado es multiplicación.
Pero no solo de imágenes, sino de ideas, de luchas, de memoria.
Una imagen grabada se comparte, se expande, se replica.
Y en tiempos de consumo veloz y arte descartable,
el grabado sigue siendo cuerpo, sigue siendo materia,
y sobre todo: sigue siendo verdad.

Reivindicar el grabado no es mirar al pasado.
Es sostener el futuro con raíces firmes.

Y si hablamos de mercado, también vale decirlo:
los últimos resultados de remates —acá y afuera— lo confirman.
Grabados de Goya, Picasso, Durero, Berni…
no solo se valoran por la firma, sino por la potencia de la obra en sí.
Por el proceso. Por la historia que llevan impresa.

El coleccionista de grabado, en muchos casos, no está comprando una firma.
Está comprando una verdadera obra de arte,
única en su ejecución, y multiplicable solo bajo la misma entrega técnica.

No creemos que exista una inversión más genuina —ni más resistente a burbujas— que el grabado.
Porque lo que se imprime con verdad, permanece.



El grabado: arte matriz, arte resistencia… y los perros de Durero

Tres obras maestras de Alberto Durero. Tres mundos distintos.
Y en cada uno, un perro.

No como adorno. No como fondo.
Sino como figura viva, presente, necesaria.
1. Melancolía I (1514)
Una figura alada, hundida en su pensamiento, rodeada de herramientas, geometrías y símbolos del conocimiento.
A sus pies, un perro yace echado. Parece dormir, pero su cuerpo tenso sugiere otra cosa: espera, resignación, una calma que no es descanso.
Tal vez representa al alma que acompaña la duda. O al cuerpo que sostiene mientras la mente se derrumba.
2. El caballero, la muerte y el diablo (1513)
Un caballero avanza con firmeza, flanqueado por la muerte y el diablo.
Y junto a él, un perro trota con decisión, sin miedo, sin preguntas.
La lealtad absoluta. El coraje sereno. La constancia silenciosa.
Una imagen del valor, pero también del compañerismo en medio del caos.
3. San Jerónimo en su estudio (1514)
El sabio se sumerge en sus textos, la luz entra suave por la ventana.
Todo es concentración y sosiego.
A su lado, un perro duerme plácidamente.
La contemplación compartida. La paz que no necesita palabras.
La fidelidad de quien acompaña en el silencio.

Durero no grabó perros: grabó presencias.
Y en ellas, quizás, también se grabó a sí mismo.
El artista rodeado por su sombra, su coraje y su calma.

Nos desenchufamos un rato largo… pero volvimos conectados. Cubonegro regresa con arte, espacios y pensamiento crítico.La...
21/03/2025

Nos desenchufamos un rato largo… pero volvimos conectados. Cubonegro regresa con arte, espacios y pensamiento crítico.
La próxima semana, nuestro sitio histórico también revive, junto con sus textos y vínculos originales. Gracias por seguir ahí.

26/05/2019

Si hay un día indicado para recorrer Buenos Aires, es un Domingo. Con la idea de evitar el tránsito y bullicio de la ciudad, aprovechamos la ocasión para visitar una de las obras maestras del arte argentino; El Mural de las Galerías Pacífico . Desde arriba divisamos una cafetería que se encuentra justo debajo del mismo, mejor imposible. Tomamos asiento en unos cómodos sillones y al elevar nuestra vista nos topamos con un bajo escalera. Cambiamos de mesa para contar con un mejor ángulo pero lamentablemente ya no contamos con los sillones, sino con unas sillas de jardín con respaldos a 90 grados . Peleando con nuestra Tortícolis, finalmente miramos hacia arriba. Unas lámparas de gran potencia , ubicadas en el centro de la cúpula, invaden nuestras retinas y nublan nuestra vista. A pesar de los obstáculos nos decidimos a charlar sobre estas bellas obras, pero el continuo ruido de la espantosa fuente y la “música” de fondo de diferentes locales comerciales hacen que nos retiremos rápidamente.
Saliendo rápidamente de este caótico episodio nos preguntamos ; será una “instalación” de algún “artista conceptual”?

Un museo, una galeria, una subastaCubo Negro comienza un nuevo ciclo, con el objetivo de recomendar periódicamente la vi...
19/05/2019

Un museo, una galeria, una subasta

Cubo Negro comienza un nuevo ciclo, con el objetivo de recomendar periódicamente la visita a ciertas instituciones. En ocasiones podemos encontrar obras de calidad en los museos, y obras dignas de museos en galerías y hasta casas de subastas.

En primer lugar nos resulta una visita obligada, la exhibición “Carlos Alonso. Pintura y memoria”, en el Museo Nacional de Bellas Artes. Hasta el 14 de Julio. https://www.bellasartes.gob.ar

Otra visita para destacar, es la exposición de Batlle Planas, en francisco traba galería de arte. Por la calidad y la forma de exponer sus obras, se puede decir que nos encontraremos con una pequeña retrospectiva del maestro argentino nacido en Torroella de Montgrí . http://www.galeriatraba.com.ar

Y por último hasta el 22 de Mayo, en la casa de subastas Arroyo, se pueden ver obras como: “El arco del triunfo” de Raquel Forner de 1952 (99 x 73 cm), “Bau” de Xul Solar de 1926 (19 x 24 cm), un relieve de Alfredo Bigati “Riquezas naturales de la Argentina” de 1939 (25 x 32 cm), un boceto de la “Venus criolla” de Emilio Centurión (50 x 34 cm), “Caserío” de Enrique Policastro de 1953 (93 x 120 cm), “Figura de chica en el paisaje” de Juan Batlle Planas de 1945 (104 x 74 cm). http://www.galarroyo.com

Click para ver mas imágenes: http://www.cubonegro.com.ar/blog/un-museo-una-galeria-una-subasta/

Los sentidos deforman, la inteligencia forma, trabajad para perfeccionar la inteligencia. G. Braque (1917) A partir de q...
06/02/2019

Los sentidos deforman, la inteligencia forma, trabajad para perfeccionar la inteligencia. G. Braque (1917) A partir de que Darwin en el siglo XIX propone su teoría de la evolución, muchos campos entre ellos la biología, filosofía, arqueología, antropología se vieron forzados a realizar un revisionismo histórico. La historia del arte no fue ajena a ello y casualmente en esta época es cuando surgen inmensidad de teorías y volúmenes, e incluso se comienzan a crear las escuelas académicas para esta materia. Seguir leyendo:

Los sentidos deforman, la inteligencia forma, trabajad para perfeccionar la inteligencia. G. Braque (1917)   A partir de que Darwin en el siglo XIX propone su teoría de la evolución, muchos ca…

Urgente: Vandalismo y toma en el Centro Cultural Recoleta
24/01/2019

Urgente: Vandalismo y toma en el Centro Cultural Recoleta

El hecho ocurrió el pasado 10 de enero,  en el antiguo convento y salón de exposiciones lindero a la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar y al cementerio ubicado en El Barrio de La Recoleta . &…

Ingresar al Museo Egipcio de El Cairo, es un claro ejemplo que cuando uno se encuentra ante verdaderas obras de arte, no...
21/01/2019

Ingresar al Museo Egipcio de El Cairo, es un claro ejemplo que cuando uno se encuentra ante verdaderas obras de arte, no resulta tan necesaria la forma en que se muestra. Le podríamos hacer varias criticas con la forma de exponer o amontonar su patrimonio, pero es tal la riqueza de su contenido, que hasta podemos pensar que guarda relación con el Arte del Antiguo Egipto; hay que estudiarlo, descubrirlo para finalmente admirarlo. Seguir leyendo:

Ingresar al Museo Egipcio del Cairo es una claro ejemplo  que cuando uno se encuentra ante verdaderas obras de arte, no resulta tan necesaria la  forma en que se muestra.  Le podríam…

Dirección

Buenos Aires

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Cubo Negro - Arte publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Organización

Enviar un mensaje a Cubo Negro - Arte:

Compartir